No es fácil encontrar mi sitio en la sociedad... Pero también hay un espacio para mí en ese mosaico. Cuando todo es demasiado... Luz, sonidos y texturas llegan con mayor intensidad a mi cerebro,
y eso lo cambia todo.
Cada paso tiene un precio invisible. Cada conversación es un esfuerzo calculado:
Sonreír, responder, fingir interés…hasta que el cansancio me vence.
Lo que parece fácil es un esfuerzo constante. Aunque no se vea, detrás de la calma hay lucha que pesa No siempre soy lo que ves La máscara que llevo me da seguridad,
cuando ser uno mismo puede ser demasiado arriesgado.

Descubre el TEA y en qué consiste

¿Qué es el TEA?

 

 

El Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) es una forma diferente de percibir y entender el mundo.

 

Para las personas con TEA, el día a día puede suponer reto por la dificultad en comprender las relaciones sociales, interpretar las normas sociales y/o el lenguaje no verbal (gestos, tono de voz, contexto…), comunicarse de forma comprensible por los demás, gestionar cambios inesperados o situaciones nuevas y en la percepción de diferentes estímulos sensoriales entre otras muchas.

 

La forma en que se manifiesta y afecta es diferente para cada persona que presenta esta condición. Ya sea por las dificultades en sí, como por la intensidad.

 

Algunas personas pueden necesitar apoyo continuo, mientras que otras pueden vivir de forma totalmente autónoma, pero lo que sí tienen en común es que comparten una mirada propia sobre el entorno que nos rodea. Estas dificultades no definen quiénes son, pero pueden generar estrés y agotamiento si el entorno no las comprende.

En la infancia

 

 

Cada niño es único y especial, con su forma de crecer y descubrir el mundo y como padres los amamos y aceptamos tal y como son. 

 

 

Sin embargo, a veces podemos observar comportamientos o dificultades que se repiten y que pueden indicar que es necesaria una mirada profesional.

 

Detectarlo a tiempo puede ayudar a ofrecer el apoyo más adecuado y evitar malestar emocional, tanto al propio niño como a la familia.

 

Consultar con un profesional no implica poner una etiqueta, sino encontrar formas de hacer el camino más fácil.

 

Dar este paso puede ser el primer gesto para entender mejor qué necesita y cómo acompañarlo para que pueda crecer con seguridad y bienestar.

que es el tea
Ver interacción social

Muestra poco interés por jugar con otros niños o interactuar con adultos.

 

Sonríe poco (o sonríe de forma muy intensa y frecuente).

 

No responde a su nombre o parece no escucharle cuando se le habla.

 

Prefiere estar solo y puede parecer distante.

 

Tiene dificultades para compartir intereses o buscar la mirada del otro. Pide poca ayuda y tiende a hacer las cosas por cuenta propia.

Ver comunicación

Tiene poca comunicación verbal: explica poco lo que le ocurre y/o es difícil entender qué quiere decir.

 

Tiene dificultades para utilizar gestos (señalar, hacer adiós…) para comunicarse.

 

Tiene dificultades para entender las bromas. Es muy literal.

Ver conducta

Prefiere jugar siempre de la misma forma y puede repetir movimientos o acciones (alinear juguetes, girar ruedas…).

 

Se muestra muy sensible a ruidos, luces o texturas.

 

Tiene motivaciones muy intensas, le cuesta esforzarse si no le interesa. Sus intereses son muy concretos y es muy insistente con ellos.

 

Le cuesta gestionar los cambios en la rutina.

 

Tiene reacciones muy intensas ante situaciones cotidianas (llantos, rabietas, ansiedad).

La presencia de una de estas señales por sí sola, no implica necesariamente la presencia de un diagnóstico.

 

Sin embargo, si observas varios o te preocupa el desarrollo de tu niño, hablar con un profesional puede ayudarte a entender qué ocurre ya encontrar herramientas y estrategias para acompañarle mejor. Recibir un buen diagnóstico en edad temprana es necesario para favorecer su desarrollo y autonomía, así como mejorar su autoestima.

psicologo tarragona tea en la edad adulta

Todo esto no es un defecto: es el reflejo de cómo tu cerebro funciona y del esfuerzo extra que haces todos los días para adaptarte a un mundo que a menudo no está pensado para ti.

 

Poner nombre a lo que te pasa puede ayudarte a comprenderte mejor y a encontrar recursos para vivir con más bienestar.

En la edad adulta

 

 

En algunos casos, el diagnóstico de TEA alcanza la edad adulta. Esto puede ocurrir por la falta de conocimiento que había años atrás y por los cambios que han experimentado los criterios diagnósticos.

 

A menudo, lo más visible en estos casos no son las características clásicas asociadas con el TEA, sino los síntomas emocionales: ansiedad, depresión o un malestar profundo ante situaciones cotidianas que resultan sencillas para la mayoría de personas, y un reto constante para ellas.

 

 

¿Te suena?

 

Vivir el día a día puede ser un gran esfuerzo incluso en las cosas más sencillas. No es que haya nada mal en ti: es que el mundo no siempre está preparado para tu forma de ver y sentir la vida.

 

 

Quizás te reconoces en algunas de estas vivencias:

 

Has aprendido a adaptarte y vivir de forma autónoma, pero este esfuerzo te deja a menudo agotado/a.

 

Puedes disfrutar de la vida social, aunque después necesites horas de calma y soledad para recuperarte.

 

A veces, rutinas tan básicas como cocinar, ducharte o hacer las tareas de casa se te hacen una montaña, y quizás te encuentres dando vueltas a lo que has dicho o hecho en una conversación.

 

Los cambios y los imprevistos pueden generarte mucho estrés o reacciones intensas, e incluso decisiones pequeñas pueden parecer enormes.

 

También es posible que, cuando un tema te apasiona, te viertas tanto que pierdas la noción del tiempo.

 

La evidencia que nos guia

Más diagnósticos que nunca: el autismo hoy

Los últimos datos muestran que el diagnóstico de TEA sigue aumentando. En EE.UU., se calcula que 1 de cada 31 niños de 8 años tiene un diagnóstico de autismo. También se ha visto un fuerte crecimiento en los diagnósticos de adultos y mujeres, lo que indica que muchas personas habían quedado sin detectar hasta ahora.

 

¿Por qué es importante?

  • Hay mayor conciencia y mejores herramientas para identificar el autismo.
  • Cada vez más adultos descubren su diagnóstico y pueden acceder a soporte.
  • El aumento no significa que haya «más autismo», sino que ahora se reconoce mejor.

 

Referencia (APA):
Grosvenor, L. P., et al. (2024). Autism Diagnosis Among US Children and Adults, 2011-2022. JAMA Network Open.

Cuándo y cómo: factores que influyen en el riesgo

Además de la genética, recientes estudios han identificado factores que pueden aumentar el riesgo de TEA: diabetes gestacional, obesidad materna, inflamación durante el embarazo, edad avanzada de los padres y exposición a contaminación del aire. Estos factores no «causan» autismo por sí solos, pero pueden interactuar con la predisposición genética.

 

Por qué es importante:

  • Ayuda a entender que el autismo es el resultado de una combinación de factores, no de una sola causa.
  • Puede guiar estrategias de prevención y salud pública (p. ej., controlar contaminación o mejorar salud materna).
  • Da información útil a familias que buscan entender mejor el origen del TEA.

 

Referencias (APA):
Love, T. M., et al. (2024). Prenatal environmental risk factors for ASD: A systematic review. BMC Medicine.

Murphy, L., et al. (2024). Association between prenatal air pollutant exposure and ASD. Environmental Research.