La reciente investigación ha puesto de manifiesto que la actividad física regular puede tener un impacto positivo en diversos aspectos del funcionamiento de personas con trastorno del espectro del autismo (TEA). Un metaanálisis que integra 20 estudios ha mostrado que el ejercicio puede reducir significativamente los movimientos repetitivos y estereotipados, uno de los síntomas que más puede interferir en el bienestar diario y en la participación social. Las actividades con pelota, la práctica en grupo y los ejercicios de intensidad moderada-alta son los que han demostrado resultados más consistentes, probablemente porque combinan demanda física, coordinación motora y estímulos sociales.
Estos hallazgos refuerzan la idea de que el movimiento puede ser una herramienta reguladora, no sólo física sino emocional y conductual. El ejercicio ofrece una oportunidad de expresión corporal, de liberación de tensión y de mejora de la atención y la autorregulación. Además, incorporar actividad física en la rutina puede fomentar la interacción social, ya que muchas actividades se realizan en contextos compartidos, al tiempo que promueve la salud global sin necesidad de medicación. Todo ello convierte el ejercicio en un recurso accesible, saludable y complementario a otras formas de soporte terapéutico.
¿Qué implicaciones tiene?
La actividad física puede ser una estrategia sencilla y saludable para mejorar la regulación conductual en personas con TEA, contribuyendo a reducir comportamientos repetitivos y promoviendo un mayor bienestar. También fomenta la interacción social y el estilo de vida activo, especialmente cuando el ejercicio se realiza en grupo. Por último, se trata de un recurso que complementa otros tratamientos y no requiere medicación, lo que le convierte en una opción accesible y con pocos riesgos.
Evidencia clave
Un meta-análisis de Yang, Li y colaboradores (2025), que incluye 20 estudios sobre intervenciones de actividad física, concluye que el ejercicio regular reduce significativamente los movimientos repetitivos y estereotipados en personas con TEA. Los mejores resultados se observaron en actividades con pelota, ejercicio de intensidad moderada-alta y prácticas en grupo, destacando el papel regulador del movimiento.
Referencia:
Yang, J., Li, R., et al. (2025). Systematic review y meta-análisis de los efectos de la activi- tivity interventions on repetitive stereotyped behaviors in autism spectrum disorder. Frontiers in Psychology. https://www. frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2025.1579345/fullReferencia:
Yang, J., Li, R., et al. (2025). Systematic review y meta-análisis de los efectos de la activi- tivity interventions on repetitive stereotyped behaviors in autism spectrum disorder. Frontiers in Psychology.