Además de la genética, estudios recientes han identificado factores que pueden aumentar el riesgo de TEA: diabetes gestacional, obesidad materna, inflamación durante el embarazo, avanzada edad de los padres y exposición a contaminación del aire. Estos factores no «causan» autismo por sí solos, pero pueden interactuar con la predisposición genética.
Por qué es importante:
- Ayuda a entender que el autismo es el resultado de una combinación de factores, no de una sola causa.
- Puede guiar estrategias de prevención y salud pública (p. ej., controlar contaminación o mejorar salud materna).
- Da información útil a familias que buscan entender mejor el origen del TEA.
Referencias (APA):
Love, T. M., et al. (2024). Prenatal environmental risk factors for ASD: A systematic review. BMC Medicine.
Murphy, L., et al. (2024). Association between prenatal air pollutant exposure and ASD. Environmental Research.