La investigación recogida en estudios de gran alcance en Estados Unidos muestra que los diagnósticos de trastorno del espectro del autismo (TEA) en personas adultas han aumentado de forma muy significativa en la última década. Un análisis de datos clínicos y de seguros médicos entre 2011 y 2022 revela incrementos especialmente marcados entre adultos jóvenes de entre 18 y 25 años, y también en el grupo de 26 a 34 años, donde el número de diagnósticos creció aproximadamente un 450% durante este período. Además, los datos indican que el crecimiento en diagnóstico de mujeres adultas es proporcionalmente mayor que el de hombres en diversas categorías, reflejando una mayor identificación de perfiles que históricamente habían quedado invisibilizados.
Este aumento no implica un incremento real de prevalencia, sino una mayor capacidad de detección, una mejora en el conocimiento social y profesional, y un progresivo reconocimiento de perfiles menos visibles o tradicionalmente subdiagnosticados. Muchas personas adultas que no habían recibido explicación por sus dificultades sociales, sensoriales o emocionales están accediendo ahora a un diagnóstico que les permite reinterpretar experiencias pasadas y pedir soportes adecuados.
¿Qué implicaciones tiene?
Este fenómeno indica que hay muchas personas adultas que pueden haber vivido gran parte de su vida sin saber que son autistas, y que ahora lo están descubriendo. Para muchas, el diagnóstico tardío ofrece una oportunidad para entender mejor el propio funcionamiento, las dificultades laborales o sociales, y la historia personal. También abre puertas a adaptaciones y soportes específicos que no se habían considerado antes. Por último, estos cambios implican que los servicios para adultos —salud mental, empleo, apoyo social— deben prepararse mejor para una población que a menudo llega al diagnóstico sin haber recibido apoyo especializado anteriormente.
Evidencia clave
El estudio de Grosvenor y colaboradores (2024), publicado en JAMA Network Open, analiza datos de más de 4 millones de personas e identifica un aumento muy notable en los diagnósticos de autismo en adultos, especialmente mujeres y jóvenes de entre 18 y 34 años.
Referencia:
Grosvenor, L. P., et al. (2024). Autism Diagnosis Among US Children and Adults, 2011–2022. JAMA Network Open. Enlace directo: https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2810030
Harrop y colaboradores (2023) revisan la evolución de los diagnósticos de autismo en mujeres y muestran un incremento especialmente significativo en edades adultas, destacando la necesidad de un modelo diagnóstico que considere perfiles menos visibles y formas distintas de presentar el autismo.
Referencia:
Harrop, C., et al. (2023). ¿Are the diagnostic rates of autisticas females increasing? Journal of Child Psychology and Psychiatry. Enlace directo: a href=»https://doi.org/10.1111/jcpp.13866″>https://doi.org/10.1111/jcpp.13866