La investigación actual muestra que cuando las familias disponen de apoyo emocional y estrategias positivas para gestionar el estrés, la calidad de vida global mejora notablemente. Las familias que aprenden a utilizar estrategias de afrontamiento constructivas -como la comunicación abierta, la regulación emocional conjunta o la organización de rutinas previsibles- presentan menos conflictos y un clima emocional más estable. Este tipo de dinámicas protegen la salud mental de los cuidadores, disminuyen el riesgo de burnout y favorecen una convivencia más armoniosa, lo que repercute directamente en el bienestar de los niños con TEA.
Las interacciones positivas entre miembros de la familia actúan como un factor protector que refuerza la adaptabilidad, mejora la relación padres-hijos y fomenta una visión más optimista y realista de la situación familiar. Cuando los cuidadores tienen herramientas para regular el estrés y para interpretar las situaciones cotidianas con mayor calma y comprensión, es más probable que los niños reciban una respuesta coherente, ajustada y emocionalmente segura.
¿Qué implicaciones tiene?
Estas estrategias protegen la salud mental de los cuidadores y reducen el riesgo de burnout, mejorando su capacidad de respuesta y su bienestar emocional. También mejoran el clima emocional de la casa, generando un entorno más estable y seguro para el niño. Por último, fomentan una visión más positiva y constructiva de la situación familiar, facilitando una convivencia más saludable y cohesionada.
Evidencia clave
Un estudio de Sánchez Amate y colaboradores (2024) analiza cómo las estrategias positivas de afrontamiento y las interacciones familiares de calidad protegen la salud mental de las familias con niños con TEA. Los resultados muestran que el soporte emocional y las dinámicas positivas reducen el estrés, mejoran la calidad de vida y disminuyen el riesgo de conflictos familiares.
Referencia:
Sánchez Amate, JJ, et al. (2024). The Effect of Autism Spectrum Disorder on Family Mental Health: Coping Strategies, Quality of Life, y role de Positive Family Interactions. Brain Sciences, 14(11), 1116.
Enlace directo: https://www.mdpi.com/2076-3425/14/11/1116