Evaluación y orientación diagnóstica
El primer paso es conocerte
Dedico este espacio a escucharte y comprender tu historia, tus necesidades y objetivos. Esta evaluación nos ayuda a tener una mirada clara y respetuosa sobre lo que estás viviendo y encontrar el mejor camino para tu bienestar.
No existe un protocolo único que sirva para todo el mundo. Cada proceso se adapta a las necesidades y particularidades de cada persona y su familia.
¿Cómo funciona el proceso?
Habitualmente, el proceso dura entre 4 y 5 sesiones (de una hora de duración aproximadamente) e incluye los siguientes pasos:
1
Recogida de la historia personal y desarrollo
Nos permite entender mejor el recorrido y las experiencias de la persona que nos han traído hasta aquí.
2
Observación directa
Nos ayuda a conocer de cerca cómo se relaciona, se expresa y responde a el entorno la persona, y así, evaluar de forma clínica y profesional las características de su comunicación y la forma de relacionarse.
3
Recogemos información del entorno
Escuchamos la mirada de la familia, la escuela u otras personas significativas cercanas.
4
Pruebas estandarizadas
Es imprescindible obtener datos objetivos para complementar la valoración en a través de cuestionarios y entrevistas estandarizadas.
5
Devolución de resultados y entrega del informe
Compartimos las conclusiones de la evaluación de forma clara y comprensible. Explicamos los puntos fuertes, las necesidades detectadas y las recomendaciones individualizadas. Entregamos el informe escrito, que recoge todo el proceso y las orientaciones para seguir avanzando.
¿A quién puede ayudar?
Familias:
Cuando la familia busca entender mejor el funcionamiento de su hijo/a.
A uno mismo:
Cuando es la propia persona, la que quiere entender qué le sucede y dar respuesta a sus experiencias y dificultades.
Otros profesionales y/o servicios:
Cuando es un profesional externo quien necesita una valoración externa para orientar intervenciones.
¿En qué nos puede ayudar?
- Ofrecer una mirada integral de la situación.
- Clarificar dudas y dar respuesta a preguntas.
- Diseñar un plan de acompañamiento personalizado.
- Reducir el malestar emocional que genera la incertidumbre.
Comprender mejor a la persona permite ofrecer el acompañamiento más adecuado y respetuoso en sus dificultades.
¿Cómo lo podemos hacer?
Realizar un proceso de evaluación puede ser un momento intenso y lleno de dudas para las familias y la persona que lo vive. Por eso, me esfuerzo para que sea lo más acogedor y accesible posible: ofrezco flexibilidad de horarios, adaptación a las circunstancias de cada persona y la posibilidad de realizar las sesiones presenciales o virtuales. El objetivo es reducir al máximo las preocupaciones y crear un espacio donde te sientas acompañado en todo momento.
Un diagnóstico no es punto final, sino una brújula que nos ayuda a orientar el camino ya iniciar un proceso de crecimiento y bienestar.
La evidencia que nos guía
Lo que trabajamos en la consulta también tiene base en la evidencia científica; aquí tienes algunos ejemplos.
Menos barreras, más diagnósticos: vías rápidas para adultos
Muchos adultos que sospechan que podrían tener un diagnóstico de trastorno del espectro del autismo (TEA) se encuentran con procesos de evaluación lentos, poco claros o con criterios de derivación complejos. Esto suele...
Cuando el cerebro da pistas: biomarcadores para realizar el diagnóstico más objetivo
Tradicionalmente, el diagnóstico del trastorno del espectro del autismo (TEA) se basa en entrevistas clínicas y en la observación del comportamiento. A pesar de ser un proceso robusto, sigue dependiendo en gran medida de la...
IA que ve lo que no se ve: nuevas herramientas para detectar el autismo
La investigación en inteligencia artificial (IA) está avanzando rápidamente hacia herramientas capaces de ayudar a detectar el trastorno del espectro del autismo (TEA) de forma más rápida y precisa. Estas herramientas...

