Por qué pasan desapercibidos: manifestaciones menos visibles

El autismo en la edad adulta puede presentarse de formas muy distintas que en la infancia, y esto explica por qué muchas personas pasan años –o décadas– sin un diagnóstico. Un estudio reciente señala que los adultos pueden mostrar menos conductas estereotipadas visibles, menos movimientos repetitivos o rituales evidentes, y en cambio presentar formas más sutiles de diferenciación: un estilo de interés que puede parecer “normal” pero con una intensidad inusual, una sensibilidad emocional elevada o grandes esfuerzos por interpretar señales sociales. Este esfuerzo constante por comprender y adaptarse a menudo recibe el nombre de camuflaje, un conjunto de estrategias para disimular dificultades y ajustarse a las expectativas sociales.

La investigación muestra también que muchas mujeres y personas socializadas como mujeres reciben el diagnóstico más tarde, porque sus rasgos no coinciden con los modelos clásicos de autismo que históricamente se han basado en estudios con población masculina. Esto puede incluir expresión emocional más modulada, habilidades verbales más desarrolladas o intereses que encajan con roles sociales esperados. Estas diferencias hacen que muchas personas adultas vivan largo tiempo con sensación de desajuste, incomprensión y esfuerzo continuo sin una clara explicación.

¿Qué implicaciones tiene?

Estas formas menos visibles de manifestación pueden hacer que muchas personas adultas se sientan distintas sin saber por qué, con efectos sobre la autoestima, la ansiedad y el acceso a soportes adecuados. También puede dificultar la detección por parte de profesionales sanitarios, que pueden interpretar los síntomas como ansiedad, depresión, trastornos de personalidad o “dificultades sociales”, retrasando o sustituyendo el diagnóstico real de autismo. Reconocer estas presentaciones más sutiles permite adaptar mejor entornos de trabajo, amistades y familia, haciéndolos más comprensibles, seguros y ajustados a las necesidades de cada adulto autista.

Evidencia clave

Un estudio cualitativo de Ghanouni y colaboradores (2023) explora la experiencia de recibir el diagnóstico de autismo en adultos y muestra cómo los perfiles menos visibles y las estrategias de camuflaje influyen en el retraso diagnóstico y el malestar emocional acumulado.

Referència:
Ghanouni, P., et al. (2023). What Does Receiving an Autism Diagnosis in Adulthood Look Like? PMC / Frontiers. Enllaç directe: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10746871/

Grosvenor i col·laboradors (2024), en un estudi publicat a JAMA Network Open, analitzen tendències de diagnòstic en infants i adults als EUA i mostren diferències importants segons edat i gènere, destacant que moltes dones i adults amb perfils menys evidents reben diagnòstics tardans.

Referència:
Grosvenor, L. P., et al. (2024). Autism Diagnosis Among US Children and Adults, 2011–2022. JAMA Network Open. Enllaç directe: https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2810030